Cuarenta y cinco partidos disputados, 49 puntos de 63 en los últimos veintiún partidos, récord del club de puntos (86) en una temporada (superando los 81 que dieron el ascenso la temporada 1985-86 en tercer lugar de la entonces conocida Division Four, ahora Football League One). Y además con la ocasión de poder elegir el rival de los play-offs para el segundo clasificado de la tabla, el Wrexham FC.
Ya que el Luton no es un rival que caiga simpático en el rebautizado One Call Stadium de Mansfield tras la agónica semifinal de la FA Trophy del año pasado, y que éstos juegan el último match del año en el campo del campeón liguero, una derrota de los Hatters unida a la derrota del Mansfield contra el Kidderminster podría acabar con las esperanzas de un proyecto que pese a finalizar en los puestos más altos en las últimas temporadas, acaba siempre por topar con la decepción en la post-temporada.
No debe de existir dilema, el equipo no jugará con su once de gala pero saldrá a por la victoria como demostró la pasada semana frente al Wrexham, con un 2-0 donde a parte de la anécdota que fue el gol desde su propia área del portero local Alan Marriott, se logró anotar 50 goles en casa al concluir el cupo de partidos como anfitrión este año. Algo que no ocurría desde la campaña 1976-77. Y que conste que con el empate se aseguraba la tercera plaza...
Paul Cox (renovado por dos años) y sus chicos, con Matt Green a la cabeza, son los gallitos de la previa a Wembley. El York se perfila como cuarto clasificado y rival en la eliminatoria a muerte por volver a aparecer en el mapa de las ligas profesionales. La final podría ser traumática en caso de un Wrexham - Mansfield, ya que estos dos equipos descendieron juntos al infra-fútbol británico en 2008 y han atravesado serias dificultades monetarias.
Por mi parte, y como futuro espectador (espero, con todas mis fuerzas) de la gran final, me atrae la idea de ver a un equipo galés pelear por ese ascenso tan deseado y la posibilidad de que el Mansfield Town rompa de una vez por todas con su pasado más reciente... pero por otra parte soy consciente de la campaña que ha realizado el equipo del norte de gales sólo superado por un Fleetwood Town que parece sacado del monopoly y que según comentan desde Nottinghamshire no se comportó como un equipo importante de la categoría en su visita a Mansfield, con una prepotencia y chabacanería impropias de los resultados.
Por ahora no se puede decir mucho más, la afición se comportó ante la amenaza de sanciones y no saltó al terreno de juego en el último partido de liga regular local (se ha convertido en tradición la invasión del césped tras el pitido final del árbitro), en Mansfield el público se muestra optimista y orgulloso con respeto al club y su futuro, preparados para sufrir en las próximas semanas y nosotros desde Valencia tenemos ya el billete de avión y el hostal preparado para intentar borrar el 1-0 del Darlington en los últimos minutos de la prórroga que dio el trofeo copero a los Cuáqueros, en lo que fue una explosión de alegría dentro y fuera del estadio sumada a una vehemencia y furia que esperamos recoger nosotros y esparcirla a los cuatro vientos camino de vuelta a Wembley Park.
Up the bracket, el primer disco de The Libertines, puede venir a la mente de algún aficionado del Mansfield Town. El trabajo de la banda de Carl Barât y Pete Doherty salió a la venta en octubre de 2002, tras una de las mejores temporadas del Mansfield en su historia reciente. Una plantilla para recordar. Yo la recuerdo, y por aquel entonces me declaré fan confeso de este club. The good old days, a parte de ser una de las canciones que componían aquel disco es una conclusión habitual en las tertulias de la gente que asiste semanalmente al estadio para animar a los Stags en la lucha, ya demasiado larga, por volver a las ligas de más prestigio en Inglaterra. Aquella época en que se plantaba cara a los rivales locales, donde se forjaban enemistades diversas. Aquella época donde cada vez más equipos sabían las dificultades que podían tener en sus desplazamientos a las Midlands para rascar algún punto contra el Mansfield, un club modesto pero con extensa trayectoria.
La súbita mejora del equipo (siete encuentros sin conocer la derrota, seis de ellos sumando los tres puntos) y el 7-0 que endosó al Barrow AFC en el último encuentro de liga (el que hace 38 de la Blue Square Bet Premier) le sitúan en una provisional tercera plaza de la clasificación a la espera de lo que puedan hacer el Luton Town o el York City en sus dos partidos pendientes. La verdad es que el último mes de competición ha colocado al Mansfield en situación privilegiada, capaz de conseguir plaza en la Football League previo paso por unos playoffs que se vislumbran con determinación en el horizonte, dentro de ocho partidos. Como en los viejos tiempos...
Atrás vuelven a quedar las decepciones recientes como las templadas posiciones ligueras, las discordias internas, la fuga de jugadores al fútbol profesional o la derrota en la final de la FA Trophy contra el Darlington la pasada temporada. La capacidad de la afición para perdonar a los suyos es digna de admiración para países donde el fútbol está catalizado y centralizado en dos grandes clubes que arrastran a las masas, aunque éstas no asistan nunca a un estadio de fútbol. El equipo de Paul Cox tiene imposible el título de liga e incluso la segunda plaza, pero se ha quitado el zapato ante el discurso único de Fleetwood y Wrexham, golpeando la mesa con la fuerza de un Premier soviético al uso.
Además las noticias deportivas convergen en este punto con las institucionales, ya que tras un arduo proceso judicial, John Radford (actual presidente del club) se ha podido hacer con el control absoluto del Field Mill, estadio del equipo amber & blue. Un contrato de arrendamiento y la posibilidad de comprar los terrenos a posteriori han hecho que el que era un punto vital la agenda del presidente se convierta en un hecho. Keith Haslam es, si cabe, un poco más agua pasada en Mansfield.
Radford comentó tras este acuerdo, el primer día de marzo: "Es un día trascendental en la historia del club. Son grandes noticias para toda la ciudad como también para los aficionados, jugadores y empleados".
campeonato, con el mayor número de efectivos en óptimas condiciones para lo que vendrá tras cuarenta y seis partidos de campeonato.
Mañana es el turno del Alfreton Town, un partido a domicilio que no debería de presentar muchos problemas a priori. Deseamos la mejor suerte para mañana a los muchachos que deben hacernos soñar de nuevo. Porque quedan ocho partidos de liga regular y una eliminatoria previa a la final por la promoción en Wembley. Y ya fue duro volver de Londres la temporada pasada sin la FA Trophy, pero lo de este año puede significar mucho más que obtener un título menor. Puede suponer volver a un espacio de prestigio tras un punto de inflexión lleno de problemas. Para mí supondría buscar ofertas de viajes el mismo día que se produzca la buena nueva, preparar las banderas y la bufanda y enrolarme en lo que puede ser el desplazamiento de nuestras vidas. Like the good old days...
El Mansfield Town comenzó la temporada con problemas extradeportivos, pero terminará el ejercicio 2010-11 en el estadio de Wembley para disputar la final de la FA Carlsberg Trophy. ¡Menudo día quel de Sant Josep!
La competición, que comenzó en diciembre para el equipo primero de David Holdsworth y después de Duncan Russell, acabará el 7 de mayo en el mítico templo del fútbol inglés tras haber comenzado con victoria frente al Worksop Town por un abultado 0-5 meses antes.
Ello se producirá tras la dramatica eliminatoria contra el Luton, disputada entre el 13 y el 19 de marzo. Tras el gol en el minuto 46 de Lloyd Owusu's, el partido se marchaba a la prórroga con un global de 1-1. El Luton acababa los noventa minutos con dos jugadores expulsados y el partido de ida había acabado con 1-0 para el Mansfield con gol de Danny Mitchley.
Los a priori favoritos se aferraban entonces a la tanda de penaltys cuando a solo tres minutes del final del partido la grada se quedó muda. En el minuto 117 se producía una falta dentro del area que el árbitro sancionó con la pena maxima. Un Viejo conocido en el Field Mill, el veterano Kevin Pilkington salvó el chut de Louis Briscoe, pero el interior derecho recogió el rachace e hizo enloquecer a los aficionados desplazados. Con 22 años, el prometedor jugador de la selección C de Inglaterra hace historia con el club al que llegó en 2009.
Ahora el rival será el Darlington en la final. Se prometieron primas desde el club si se conseguía la final, y ésta llegó. El staff técnico, sabemos ahora, también se aferró a la ayuda de psicólogos deportivos para lograr una plaza en la final. La atmósfera de Kenilworth Road, de hecho, denotava que había algo más en juego que un simple partido de los que se olvida fácilmente. Claude Gnakpa y Alex Lawless perdieron la cabeza y fueron expulsados por el árbitro ante sus más de 6.000 aficionados; el Mansfield, sin embargo, llegó con sus once efectivos al momento decisivo del choque de vuelta, tras la victoria 1-0 en el Field Mill una semana antes.
Duncan Russell, tras la clasificación, declaró en rueda de prensa:
“Una de las cosas que les he pedido a los muchachos, es que se diesen una oportunidad a ellos mismos. Necesitábamos ser disciplinados y mantenernos con once jugadores durante todo el partido”.
“Estoy muy feliz con la manera de lograr nuestro objetivo. Despacio pero seguros, las pequeñas cosas fueron saliéndonos y nos convertimos en el mejor equipo sobre el campo. Ahora la recompensa será jugar en Wembley”.
Mientras tanto, Louis Briscoe, el hombre sin duda de la semana tras su gol en la prórroga y el posterior hat-trick en el partido liguero contra el Histon FC (2-3 para los Stags), declaró antes de elogiar al actual cuerpo técnico que ha dado forma al sueño:
“No puedo expresar ahora mismo lo bien que me siento. Es el mejor momento de mi carrera, y casi seguro que mi mejor gol”.
“Pilkington estuvo bien, le conozco y me llevo bien con él. Él sabía que yo dispararía fuerte y se mantuvo en tensión para que el balón no pudiese entrar. Tras el fallo, la pelota podía haber salido hacia cualquier lado pero por fortuna percibí como volvía a mí, y así fue que pude marcar. Sé que si el rechace no me hubiese caído, él lo habría sentido por mí; así que lo tengo que sentir por él”.
Ahora, el objetivo según palabras mismas de Duncan Russel, es “olvidar Wembley”. El mánager se mostró furioso tras la primera parte de su equipo contra el Histon el pasado martes, donde pese a jugar contra 10 acabaron encajando dos goles antes de la actuación mayúscula de Briscoe.
Situación complicada la que se le presenta a Russell, quien todavía tiene alguna opción de acercarse a los puestos de play-off si consigue mantener el estado de forma de sus chicos y no caer en la autocomplacencia. Mayo aún queda lejos para algunos, quedan doce partidos de liga y todo por conquistar.
Para otros, mayo está más cerca. Ahora toca reservar hotel, pasaje de avión, marcar lugares que visitar en el mapa de Londres, comprar las entradas de la final, algo de merchandising…
Tras el replay de los cuartos de final, el Mansfield Town se mete en las semifinales de la FA Trophy al vencer 3-1 al Chasetown Football Club.
17 de enero de 2009: Tras una jornada apacible y soleada a partir del mediodía, habiendo comprado los fetiches correspondientes en la antigua tienda del club (una roulotte acondicionada fuera del estadio) y tras sucumbir al clímax del gol de Rob Duffy en su debut... algo sucede que perturbará el resto de mi estancia en Mansfield: el frío. Un frío “polar, ártico y antártico”. Finalizó el partido mientras mi dentadura no paraba de castañear, y parar en un fish & chips a las afueras no solucionó el problema. Tal frío hacía que el estómago se me paró en la estación de tren y no volvió a ser el mismo hasta el día siguiente ya en Nottingham. Todavía no llego a comprender cómo aquellas muchachas que esperaban cercanías para irse de fiesta soportaban tal temperatura sin mi parca, sin mi bufanda o sin mi jersey, mi camiseta interior y la camiseta del (aquel día) triunfante Mansfield Town. Bien, ese frío es el que caía de nuevo sobre Mansfield hoy: dos años después, y con la primavera esperando a la vuelta de la esquina. This is England.
Los goles de Adam Murray, Louis Briscoe y Dan Mitchley aseguraron la presencia de los Stags en las semifinales de la FA Trophy, donde les espera a ida-vuelta el aspirante al ascenso a League Two, Luton Town. La eliminatoria dará comienzo este domingo con la visita de los Hatters a Mansfield.
Pese al resultado de hoy, el Chasetown se hizo con el juego en el arranque del choque hasta que un centro de Ashley Cain fue transformado por Adam Murray a la media hora. Los Scholars nivelaron el electrónico tras la reanudación (Ben Jevons) pero la calidad de un equipo de categoría superior neutralizó y acabó por machacar el ímpetu outsider del Chasetown.
El mánager Duncan Russell hizo un cambio forzado respecto al once que venció en Tamworth hace tres días: Dan Mitchley acompañaría a Paul Connor en la punta debido a la lesión de Louis Moult, cedido por el Stoke City, quien ha regresado al Britannia Stadium para ser tratado por su club de una dolencia en la espalda. El Chasetown mantuvo también en gran medida el once que logró forzar el replay una semana atrás. El ariete Dean Perrow, con un ligamento dañado en el último partido de liga frente al Ossett Town fue sustituído por Ramone Stephens.
A los 7 minutos de la reanudación el Chasetown había empatado, sí. Pero si esto ocurría en el 52, en el 57 Louis Briscoe se interna en el área (bendito sea este muchacho al que también vi debutar tras su aventura por la Major League Soccer estadounidense) y mete el balón en la portería defendida por Price segundos después de que su primer chut fuese rebotado por la madera. Posteriormente, Danny Mitchley golpea sin piedad a un rival ya castigado a pase de Paul Connor. Quedaba escasamente algo más de un cuarto de hora, pero seguro que el Field Mill ya celebraba algo que, esta vez, difícilmente se le iba a escapar de las manos.
Los tres minutos añadidos fueron simplemente la metàfora de la eliminatoria: a priori algo sencillo, que como acostumbra a suceder en los guiones de película, se tuerce y no es seguro que acabe con final feliz. Por fortuna (y méritos propios), el asalto al Chasetown Town terminó mejor que “Tarde de perros” o “Reservoir dogs”, por poner un par de ejemplos. Los aplausos al finalizar la serie por parte de los 525 supporters visitantes desplazados desde Chasetown (a algo más de 80kms de distancia), reflejan lo admirable y limpio que ha sido este cruce de cuartos. El punto en contra, los menos de 2.000 locales que habían animando al equipo.
Antes del encuentro, y confiando en la victoria final, el Mansfield anunciaba ya los precios para las semifinales: 16.27€ adultos; 8.13€ estudiantes y jubilados; 2.32€ menores de 7 años. Esperemos que estos precios atraigan a un mayor número de seguidores, el rival es importante y en la final de Wembley espera Darlington o Gateshead. Si se consiguiese llegar a la final, alguien en este blog estará cerrando algún vuelo y hotel para ver el encuentro decisivo en la City. Mientras tanto, sólo cabe soñar algo que queda lejos en el tiempo, no exactamente igual a esta situación, pero que debe de servir para cualquier yellow como motivación frente a la historia reciente de la entidad dirigida en estos momentos por John Radford: Wembley 1987.
Marzo y abril, los dos últimos meses de liga regular en la Blue Square Bet Premier, abren la posibilidad de que el equipo ahora entrenado por Duncan Russell entre en los play-offs y dispute la FA Carlsberg Trophy.
El último de los equipos que entraría en playoffs por el ascenso, el Kidderminster Harriers, ha disputado ya 36 partidos por los 32 del Mansfield Town. El duro clima que azota a las tierras de Robin Hood durante los inviernos provoca varias jornadas aplazadas durante la temporada, quizás alguna que otra como visitante. Ambos equipos se llevan 4 partidos de diferencia, 12 puntos: sin embargo, los Harriers aventajan en no más de 8 puntos a los Stags.
Si se pudiesen aprovechar esos partidos atrasados, la situación en la tabla mejoraría sustancialmente. Obviamente, rivales como el York City, Darlington, Rushden & Diamonds o el Grimsby Town están en una situación parecida y por delante en la clasificación. Pero el Mansfield es el equipo que menos encuentros ha disputado de todos ellos, y el que más posibilidades tiene de ganarse un puesto para la batalla de Wembley si hiciese las cosas bien, es el que más margen de maniobra tiene, en resumidas cuentas. Mención a parte tiene el único equipo que menos encuentros que los Stags ha disputado, el Crawley Town, que marcha segundo, a un punto del líder y con nada menos que seis partidos aún por jugar.
Nada aseguraría que el Mansfield tuviese opciones de ascender viendo su plantilla y el rendimiento que ha mostrado a lo largo del ejercicio 2010/11, pero los play-offs son un cara o cruz en el que desde el descenso de 2008, ya nos habría apetecido competir. Decimosegundos y novenos en las dos anteriores campañas, actualmente decimosegundos nuevamente, el nuevo entrenador, la nueva directiva y jugadores como Alan Marriott, Gary Silk, Louis Briscoe, Adam Smith o Paul Connor tienen la obligación de hacer soñar a los aficionados del Field Mill.
De los 14 partidos que quedan por disputar (42 puntos), 8 serán como locales en Mansfield mientras que los restantes 6 son fuera de casa. York City, Crawley Town y AFC Wimbledon son las salidas más complicadas. Los otros nueve puntos no deberían de suponer un problema si el equipo sale a por todas (Histon, Hayes & Yeading y Bath City). Como local, nos gustaría pensar que sólo el Kidderminster o el Luton pueden rascar algo como visitantes, pero rivales como el Grimbsby Town o el Barrow (que se jugaría parte de sus opciones de permanencia) pueden ponérselo duro debido también a la acumulación brusca de partidos.
A lo largo de esta campaña, el mejor récord de partidos sin perder no ha pasado de 4, ni el de victorias consecutivas de 2. Es por ello que todo esto son cuentas de la lechera, sueños que sueños son, pese a la victoria 0-2 contra el Tamworth de Kyle Perry.
Lo que no es un sueño, sino un buen motivo para actualizar el blog, es la opción de ser semifinalistas de la FA Trophy, un torneo knockout menor cuyo último ganador fue el Barrow (2-1 frente al Stevenage Borough). Mañana martes se disputará el replay contra el Chasetown FC (Northern Premier League) en el Field Mill, ya que la ida en Church Street finalizó con un emocionante 2-2 cuando el Mansfield tenía la eliminatoria ganada. El vencedor mañana en el desempate obtendrá £8.000 y disputará la semifinal contra el Luton. El premio por superar las semifinales será mayor, al igual que en el caso de ser finalista o llevarse el trofeo a casa.
El míster Duncan Russell ha avisado hoy mismo en rueda de prensa a su plantilla, declarando que "mañana todo el peso recae sobre los jugadores, siendo ellos los que tienen que comportarse sobre el césped y realizar un buen trabajo".
"Aún no hemos ganado el choque, pero si jugamos como lo hicimos frente al Tramwoth este fin de semana, no deberíamos tener demasiados problemas".
"Debemos respeto al Chasetown, ellos tienen jugadores con olfato de gol. Pero tenemos buenas sensaciones en nuestro terreno y fue bueno reencontrarse con la victoria el sábado tras cuatro partidos sin ganar", declaró el mánager. Le deseamos suerte: porque mientras haya vida, hay esperanza.
Hoy no os aburriré con las largas traducciones a las que os tengo acostumbrados. Hoy me despertaba con la sorpresa de que se han vuelto a colgar highlights en Youtube de los partidos de los Stags, y os deleitaremos no con los nombres, sino con las imágenes de los chicos que dieron los tres puntos al Mansfield a domicilio, tras una espectacular remontada.
Dos goles en tres minutos (54 & 57) hicieron olvidar el temprano tanto de Shaw desde los 11 metros. Hasta entonces, la afición que siguió con nosotros el partido desde nuestro perfil de Facebook, se mostraba impaciente y muy crítica a la hora de valorar la tarea de nuestro entrenador al frente del equipo.
Tras el 1-2 la alegría se desató tanto en casa como en el Aggborough Stadium (y no en el Field Mill Stadium, como dimos a entender tras el partido en Fleetwood, sorry), hasta donde se desplazaron una cantidad notable de seguidores. El gol final de Rob Duffy (de vuelta tras su convalecencia) da crédito a un Holdsworth que podía sentir ya la presión.
Sin más dilación (y sin que sirva de precedente), nos rendimos a algo tan inglés como es el fetichismo por lo empírico: los hechos hablarán ahora hoy por sí solos: gracias al usuario de Youtube "shawma1us" por volver a las andadas.
No os perdáis la brillante carrera de Louis Briscoe (a partir del minuto 1:47), el gol del empate de Luke Medley (a partir del minuto 4:00), o las imágenes de la afición tras el 2-1 del "Pichichi" Paul Connor (minuto 5:20).
Abandonado a su suerte durante prácticamente un año, y en el momento en el que vuelvo a intentar retomar la actividad para que quien pueda dedicar cinco minutos se entretenga con nuestro modesto Mansfield Town de los Midlands ingleses, pienso que lo mejor que se puede hacer es lo que he decidido.
Nueva mentalidad, nuevas estrategias, nuevo portal: http://stagsvalencia.blogspot.es/
Sé que la poca gente que estuvo interesada en el proyecto, habrá salido del paso sin mayor dificultad. Era realmente imposible que una sola persona con deficientes conocimientos de inglés pudiese llevar a cabo empresa tan complicada, pero si alguno nos guarda en sus favoritos quizás siga interesado en ver cómo algunos no nos rendimos... aunque nuestras últimas palabras fuesen escritas en enero del año que acabamos de finalizar.
Mantengo este espacio por los buenos recuerdos que me deja y por los artículos donde sinceramente pienso que estubimos a la altura, como en el del difunto Ian Graves o en nuestro intento de analizar el por qué de la destitución de Billy McEwan.
Nuestra tarea, sin embargo, no será a partir de ahora la de intentar informar de lo inmediato nada más suceda (ya que se demostró que no era factible), sino la de informar sobre temas más globales del Mansfield Town como su historia más reciente o la más pasada, partidos importantes del club como nuestra (esperemos) próxima cita en Wembley y un par de etcéteras que guardaremos para que la cosa no acabe como sucedió en este blog.
Muchas gracias a todos por vuestra atención: al que se acercó una sola vez y al que estuvo siempre ahí, al que lo leyó con gusto y al que no pudo pero comentó alguna notícia como sucedió con nuestros amigos ingleses...
Dos de dos. David Holdsworth consigue cambiar el rumbo del Mansfield Town en la BSP con dos victorias por la mínima: Crawley en casa y Lewes a domicilio. El equipo se aleja cada vez más de los puestos peligrosos de la tabla. Partido correspondiente a la 27ª jornada de la BSP, sábado 24 de enero de 2009.
El poco público que asistió a The Dripping Pan pudo contar al resto cómo el Mansfield dominó el juego de principio a fin gracias al planteamiento de David Holdsworth y el buen hacer de sus hombres sobre el campo.
Los Stags atacaron la meta local desde el pitido que marcaba el comienzo del encuentro, y sometieron a una fuerte presión a un Lewes que aguantaba como podía el 4-3-3 que Holdsworth dispuso sobre la hierba.
A los cinco minutos de juego, el Mansfield tuvo su primera gran oportunidad. Rikki Banks, portero del Lewes, tuvo que salir de su meta para evitar un disparo de Rob Duffy y cuando el balón cayó a los pies de Curtis Woodhouse este golpeó duro hacia el palo largo del portero con tan mala suerte que el balón se alejó cerca del poster de un Lewes que no podía hacer nada por evitar ese gol. Faltó precisión.
A los diez minutos de partido el Rook David Wheeler probó fortuna desde 18 metros, pero la sensación yellow bajo palos, Alan Marriott, voló hacia su izquierda para detener ese balón. Woodhouse tuvo otra oportunidad para abrir el marcador: un centro desde la derecha fue cabeceado por el ex centrocampista del Sheffield United, pero su disparo no hizo diana.
A estas alturas, el Mansfield apretaba de lo lindo y su mejor oportunidad llegó a los 15 minutos con un fuerte chut de Aaron O'Connor que golpeó la madera. Su disparo se produjo desde dentro del área, en el extremo izquierdo, pero no hubo suerte.
La recompensa llegó en el minuto 22, de falta directa, y de la mano de uno de nuestros nuevos jugadores. Paul Mayo, quien debutaba en este partido procedente del Notts County.
Este lateral izquierdo (ha jugado la mayor parte de su carrera en el Lincoln FC) se atrevió desde unos 20 metros de distancia: dio unos pasos hacia atrás, fuerte disparo y directa a toda la escuadra izquierda donde Banks no pudo hacer nada pese a intentarlo. ¡Bien hecho, Mayo! Rooks 0-1 Stags.
El Mansfield disfrutó de un período donde el Lewes, knockeado por el tanto, no podía evitar que la posesión se les esfumase al instante en favor de los de Holdsworth que jugaban sin presión alguna y siguiendo el estilo de la primera media hora de juego. Presión, presión y oleadas de oportunidades.
En el minuto 32, Woodhouse era de nuevo el centro de atención colgando suavemente el balón desde la derecha para que Rob Duffy conectase desde corta distancia, como hizo frente al Crawley Town. Esta vez, todo hay que decirlo, sin acierto alguno.
Paul Mayo trató de lograr el segundo gol en su cuenta particular a falta de cinco minutos para el descanso, pero su tiro lejano (atención con este hombre en jugadas de estrategia y desde fuera del área) carecía esta vez de potencia y dirección para poner en serios apuros a un escarmentado Rikki Banks, meta del Lewes.
El Lewes mejoró levemente tras la reanudación, pero sus ataques eran cortados de raíz sin mayores problemas por la zaga amarilla. No sería justo el no mencionar que el Lewes es el penúltimo clasificado de la Blue Square Premier, que al parecer sufría un par de bajas importantes (ya conoceis mis fuentes de información, prolíficas aunque inglesas y no siempre fáciles de entender) y que mientras los Stags han logrado materializar 36 oportunidades en gol a lo largo de 27 partidos, el Lewes ha marcado 18 goles en 28 partidos. En goles encajados, la diferencia también es clave: 54 goles encajados del Lewes por 36 encajados durante el paso de tres técnicos (si Adie Moses y Mark Stallard me permiten que los meta en el mismo saco) este año por el Field Mill.
David Holdsworth realizó un cambio en el minuto 57 de juego. Louis Briscoe era sustituído por Tomi Ameobi. Buena impresión fue la que nos causó Briscoe durante nuestro fugaz paso por Nottinghamshire. Un día hablaremos de él en el blog. Por cierto, que Nathan Arnold no jugó. Si el apartado médico no intervino en esta ausencia, que cada uno saque sus propias conclusiones...
A falta de un cuarto de hora para acabar el match, Michael Blackwood entró en acción sustituyendo a un siempre habilidoso y rápido Aaron O'Connor. A pesar del dominio yellow, los visitantes no lograron marcar ningún otro gol que hiciese olvidar las penurias a la sufrida afición durante estos últimos meses. Mejor dicho, pudo haber llegado un gol más en el minuto 75, pero el centro desde la izquierda fue rematado por Tomi Ameobi y desgraciadamente el joven nacido en Newcastle no encontró el gol tampoco.
Cinco minutos después, en el 80, Alan Marriott volvió a escena para quitarle de la cabeza al Lewes esa idea de que el sábado podían anotar contra el Mansfield town: Marriott detuvo el potente lanzamiento de Josh Klein-Davies.
Faltando sólo cuatro minutos, la megafonía de The Dripping Pan anunció su "hombre del partido": el elegido era Michael Standing, seguramente un ídolo local, pero que momentos después de este suceso pudo lograr el gol con un violento disparo que salió desviado. El Lewes buscó la igualada a la desesperada hasta el final, e incluso hizo subir a su portero para rematar el saque de un córner, pero los Stags no desfallecieron y mantuvieron la fe en la victoria. Se pudo haber materializado alguna oportunidad más, se podría intentar no hacer sufrir a la afición hasta el final, pero lo más importante (que son los tres puntos) ya lo hemos conseguido, y con la portería de Marriott a cero.
Bienvenido David Holdsworth y muchas felicidades. Con trabajo y disciplina saldremos adelante, de eso no tengas ninguna duda.
El próximo partido, mañana por la tarde a las 19:45 horario local (20:45 horario València) contra el Rushen & Diamonds, décimos en la tabla clasificatoria.