El Mansfield Town comenzó la temporada con problemas extradeportivos, pero terminará el ejercicio 2010-11 en el estadio de Wembley para disputar la final de la FA Carlsberg Trophy. ¡Menudo día quel de Sant Josep!
La competición, que comenzó en diciembre para el equipo primero de David Holdsworth y después de Duncan Russell, acabará el 7 de mayo en el mítico templo del fútbol inglés tras haber comenzado con victoria frente al Worksop Town por un abultado 0-5 meses antes.
Ello se producirá tras la dramatica eliminatoria contra el Luton, disputada entre el 13 y el 19 de marzo. Tras el gol en el minuto 46 de Lloyd Owusu's, el partido se marchaba a la prórroga con un global de 1-1. El Luton acababa los noventa minutos con dos jugadores expulsados y el partido de ida había acabado con 1-0 para el Mansfield con gol de Danny Mitchley.
Los a priori favoritos se aferraban entonces a la tanda de penaltys cuando a solo tres minutes del final del partido la grada se quedó muda. En el minuto 117 se producía una falta dentro del area que el árbitro sancionó con la pena maxima. Un Viejo conocido en el Field Mill, el veterano Kevin Pilkington salvó el chut de Louis Briscoe, pero el interior derecho recogió el rachace e hizo enloquecer a los aficionados desplazados. Con 22 años, el prometedor jugador de la selección C de Inglaterra hace historia con el club al que llegó en 2009.
Ahora el rival será el Darlington en la final. Se prometieron primas desde el club si se conseguía la final, y ésta llegó. El staff técnico, sabemos ahora, también se aferró a la ayuda de psicólogos deportivos para lograr una plaza en la final. La atmósfera de Kenilworth Road, de hecho, denotava que había algo más en juego que un simple partido de los que se olvida fácilmente. Claude Gnakpa y Alex Lawless perdieron la cabeza y fueron expulsados por el árbitro ante sus más de 6.000 aficionados; el Mansfield, sin embargo, llegó con sus once efectivos al momento decisivo del choque de vuelta, tras la victoria 1-0 en el Field Mill una semana antes.
Duncan Russell, tras la clasificación, declaró en rueda de prensa:
“Una de las cosas que les he pedido a los muchachos, es que se diesen una oportunidad a ellos mismos. Necesitábamos ser disciplinados y mantenernos con once jugadores durante todo el partido”.
“Estoy muy feliz con la manera de lograr nuestro objetivo. Despacio pero seguros, las pequeñas cosas fueron saliéndonos y nos convertimos en el mejor equipo sobre el campo. Ahora la recompensa será jugar en Wembley”.
Mientras tanto, Louis Briscoe, el hombre sin duda de la semana tras su gol en la prórroga y el posterior hat-trick en el partido liguero contra el Histon FC (2-3 para los Stags), declaró antes de elogiar al actual cuerpo técnico que ha dado forma al sueño:
“No puedo expresar ahora mismo lo bien que me siento. Es el mejor momento de mi carrera, y casi seguro que mi mejor gol”.
“Pilkington estuvo bien, le conozco y me llevo bien con él. Él sabía que yo dispararía fuerte y se mantuvo en tensión para que el balón no pudiese entrar. Tras el fallo, la pelota podía haber salido hacia cualquier lado pero por fortuna percibí como volvía a mí, y así fue que pude marcar. Sé que si el rechace no me hubiese caído, él lo habría sentido por mí; así que lo tengo que sentir por él”.
Ahora, el objetivo según palabras mismas de Duncan Russel, es “olvidar Wembley”. El mánager se mostró furioso tras la primera parte de su equipo contra el Histon el pasado martes, donde pese a jugar contra 10 acabaron encajando dos goles antes de la actuación mayúscula de Briscoe.
Situación complicada la que se le presenta a Russell, quien todavía tiene alguna opción de acercarse a los puestos de play-off si consigue mantener el estado de forma de sus chicos y no caer en la autocomplacencia. Mayo aún queda lejos para algunos, quedan doce partidos de liga y todo por conquistar.
Para otros, mayo está más cerca. Ahora toca reservar hotel, pasaje de avión, marcar lugares que visitar en el mapa de Londres, comprar las entradas de la final, algo de merchandising…
Tras el replay de los cuartos de final, el Mansfield Town se mete en las semifinales de la FA Trophy al vencer 3-1 al Chasetown Football Club.
17 de enero de 2009: Tras una jornada apacible y soleada a partir del mediodía, habiendo comprado los fetiches correspondientes en la antigua tienda del club (una roulotte acondicionada fuera del estadio) y tras sucumbir al clímax del gol de Rob Duffy en su debut... algo sucede que perturbará el resto de mi estancia en Mansfield: el frío. Un frío “polar, ártico y antártico”. Finalizó el partido mientras mi dentadura no paraba de castañear, y parar en un fish & chips a las afueras no solucionó el problema. Tal frío hacía que el estómago se me paró en la estación de tren y no volvió a ser el mismo hasta el día siguiente ya en Nottingham. Todavía no llego a comprender cómo aquellas muchachas que esperaban cercanías para irse de fiesta soportaban tal temperatura sin mi parca, sin mi bufanda o sin mi jersey, mi camiseta interior y la camiseta del (aquel día) triunfante Mansfield Town. Bien, ese frío es el que caía de nuevo sobre Mansfield hoy: dos años después, y con la primavera esperando a la vuelta de la esquina. This is England.
Los goles de Adam Murray, Louis Briscoe y Dan Mitchley aseguraron la presencia de los Stags en las semifinales de la FA Trophy, donde les espera a ida-vuelta el aspirante al ascenso a League Two, Luton Town. La eliminatoria dará comienzo este domingo con la visita de los Hatters a Mansfield.
Pese al resultado de hoy, el Chasetown se hizo con el juego en el arranque del choque hasta que un centro de Ashley Cain fue transformado por Adam Murray a la media hora. Los Scholars nivelaron el electrónico tras la reanudación (Ben Jevons) pero la calidad de un equipo de categoría superior neutralizó y acabó por machacar el ímpetu outsider del Chasetown.
El mánager Duncan Russell hizo un cambio forzado respecto al once que venció en Tamworth hace tres días: Dan Mitchley acompañaría a Paul Connor en la punta debido a la lesión de Louis Moult, cedido por el Stoke City, quien ha regresado al Britannia Stadium para ser tratado por su club de una dolencia en la espalda. El Chasetown mantuvo también en gran medida el once que logró forzar el replay una semana atrás. El ariete Dean Perrow, con un ligamento dañado en el último partido de liga frente al Ossett Town fue sustituído por Ramone Stephens.
A los 7 minutos de la reanudación el Chasetown había empatado, sí. Pero si esto ocurría en el 52, en el 57 Louis Briscoe se interna en el área (bendito sea este muchacho al que también vi debutar tras su aventura por la Major League Soccer estadounidense) y mete el balón en la portería defendida por Price segundos después de que su primer chut fuese rebotado por la madera. Posteriormente, Danny Mitchley golpea sin piedad a un rival ya castigado a pase de Paul Connor. Quedaba escasamente algo más de un cuarto de hora, pero seguro que el Field Mill ya celebraba algo que, esta vez, difícilmente se le iba a escapar de las manos.
Los tres minutos añadidos fueron simplemente la metàfora de la eliminatoria: a priori algo sencillo, que como acostumbra a suceder en los guiones de película, se tuerce y no es seguro que acabe con final feliz. Por fortuna (y méritos propios), el asalto al Chasetown Town terminó mejor que “Tarde de perros” o “Reservoir dogs”, por poner un par de ejemplos. Los aplausos al finalizar la serie por parte de los 525 supporters visitantes desplazados desde Chasetown (a algo más de 80kms de distancia), reflejan lo admirable y limpio que ha sido este cruce de cuartos. El punto en contra, los menos de 2.000 locales que habían animando al equipo.
Antes del encuentro, y confiando en la victoria final, el Mansfield anunciaba ya los precios para las semifinales: 16.27€ adultos; 8.13€ estudiantes y jubilados; 2.32€ menores de 7 años. Esperemos que estos precios atraigan a un mayor número de seguidores, el rival es importante y en la final de Wembley espera Darlington o Gateshead. Si se consiguiese llegar a la final, alguien en este blog estará cerrando algún vuelo y hotel para ver el encuentro decisivo en la City. Mientras tanto, sólo cabe soñar algo que queda lejos en el tiempo, no exactamente igual a esta situación, pero que debe de servir para cualquier yellow como motivación frente a la historia reciente de la entidad dirigida en estos momentos por John Radford: Wembley 1987.
Marzo y abril, los dos últimos meses de liga regular en la Blue Square Bet Premier, abren la posibilidad de que el equipo ahora entrenado por Duncan Russell entre en los play-offs y dispute la FA Carlsberg Trophy.
El último de los equipos que entraría en playoffs por el ascenso, el Kidderminster Harriers, ha disputado ya 36 partidos por los 32 del Mansfield Town. El duro clima que azota a las tierras de Robin Hood durante los inviernos provoca varias jornadas aplazadas durante la temporada, quizás alguna que otra como visitante. Ambos equipos se llevan 4 partidos de diferencia, 12 puntos: sin embargo, los Harriers aventajan en no más de 8 puntos a los Stags.
Si se pudiesen aprovechar esos partidos atrasados, la situación en la tabla mejoraría sustancialmente. Obviamente, rivales como el York City, Darlington, Rushden & Diamonds o el Grimsby Town están en una situación parecida y por delante en la clasificación. Pero el Mansfield es el equipo que menos encuentros ha disputado de todos ellos, y el que más posibilidades tiene de ganarse un puesto para la batalla de Wembley si hiciese las cosas bien, es el que más margen de maniobra tiene, en resumidas cuentas. Mención a parte tiene el único equipo que menos encuentros que los Stags ha disputado, el Crawley Town, que marcha segundo, a un punto del líder y con nada menos que seis partidos aún por jugar.
Nada aseguraría que el Mansfield tuviese opciones de ascender viendo su plantilla y el rendimiento que ha mostrado a lo largo del ejercicio 2010/11, pero los play-offs son un cara o cruz en el que desde el descenso de 2008, ya nos habría apetecido competir. Decimosegundos y novenos en las dos anteriores campañas, actualmente decimosegundos nuevamente, el nuevo entrenador, la nueva directiva y jugadores como Alan Marriott, Gary Silk, Louis Briscoe, Adam Smith o Paul Connor tienen la obligación de hacer soñar a los aficionados del Field Mill.
De los 14 partidos que quedan por disputar (42 puntos), 8 serán como locales en Mansfield mientras que los restantes 6 son fuera de casa. York City, Crawley Town y AFC Wimbledon son las salidas más complicadas. Los otros nueve puntos no deberían de suponer un problema si el equipo sale a por todas (Histon, Hayes & Yeading y Bath City). Como local, nos gustaría pensar que sólo el Kidderminster o el Luton pueden rascar algo como visitantes, pero rivales como el Grimbsby Town o el Barrow (que se jugaría parte de sus opciones de permanencia) pueden ponérselo duro debido también a la acumulación brusca de partidos.
A lo largo de esta campaña, el mejor récord de partidos sin perder no ha pasado de 4, ni el de victorias consecutivas de 2. Es por ello que todo esto son cuentas de la lechera, sueños que sueños son, pese a la victoria 0-2 contra el Tamworth de Kyle Perry.
Lo que no es un sueño, sino un buen motivo para actualizar el blog, es la opción de ser semifinalistas de la FA Trophy, un torneo knockout menor cuyo último ganador fue el Barrow (2-1 frente al Stevenage Borough). Mañana martes se disputará el replay contra el Chasetown FC (Northern Premier League) en el Field Mill, ya que la ida en Church Street finalizó con un emocionante 2-2 cuando el Mansfield tenía la eliminatoria ganada. El vencedor mañana en el desempate obtendrá £8.000 y disputará la semifinal contra el Luton. El premio por superar las semifinales será mayor, al igual que en el caso de ser finalista o llevarse el trofeo a casa.
El míster Duncan Russell ha avisado hoy mismo en rueda de prensa a su plantilla, declarando que "mañana todo el peso recae sobre los jugadores, siendo ellos los que tienen que comportarse sobre el césped y realizar un buen trabajo".
"Aún no hemos ganado el choque, pero si jugamos como lo hicimos frente al Tramwoth este fin de semana, no deberíamos tener demasiados problemas".
"Debemos respeto al Chasetown, ellos tienen jugadores con olfato de gol. Pero tenemos buenas sensaciones en nuestro terreno y fue bueno reencontrarse con la victoria el sábado tras cuatro partidos sin ganar", declaró el mánager. Le deseamos suerte: porque mientras haya vida, hay esperanza.