Tras el replay de los cuartos de final, el Mansfield Town se mete en las semifinales de la FA Trophy al vencer 3-1 al Chasetown Football Club.
17 de enero de 2009: Tras una jornada apacible y soleada a partir del mediodía, habiendo comprado los fetiches correspondientes en la antigua tienda del club (una roulotte acondicionada fuera del estadio) y tras sucumbir al clímax del gol de Rob Duffy en su debut... algo sucede que perturbará el resto de mi estancia en Mansfield: el frío. Un frío “polar, ártico y antártico”. Finalizó el partido mientras mi dentadura no paraba de castañear, y parar en un fish & chips a las afueras no solucionó el problema. Tal frío hacía que el estómago se me paró en la estación de tren y no volvió a ser el mismo hasta el día siguiente ya en Nottingham. Todavía no llego a comprender cómo aquellas muchachas que esperaban cercanías para irse de fiesta soportaban tal temperatura sin mi parca, sin mi bufanda o sin mi jersey, mi camiseta interior y la camiseta del (aquel día) triunfante Mansfield Town.
Bien, ese frío es el que caía de nuevo sobre Mansfield hoy: dos años después, y con la primavera esperando a la vuelta de la esquina. This is England.
Los goles de Adam Murray, Louis Briscoe y Dan Mitchley aseguraron la presencia de los Stags en las semifinales de la FA Trophy, donde les espera a ida-vuelta el aspirante al ascenso a League Two, Luton Town. La eliminatoria dará comienzo este domingo con la visita de los Hatters a Mansfield.
Pese al resultado de hoy, el Chasetown se hizo con el juego en el arranque del choque hasta que un centro de Ashley Cain fue transformado por Adam Murray a la media hora. Los Scholars nivelaron el electrónico tras la reanudación (Ben Jevons) pero la calidad de un equipo de categoría superior neutralizó y acabó por machacar el ímpetu outsider del Chasetown.
El mánager Duncan Russell hizo un cambio forzado respecto al once que venció en Tamworth hace tres días: Dan Mitchley acompañaría a Paul Connor en la punta debido a la lesión de Louis Moult, cedido por el Stoke City, quien ha regresado al Britannia Stadium para ser tratado por su club de una dolencia en la espalda.
El Chasetown mantuvo también en gran medida el once que logró forzar el replay una semana atrás. El ariete Dean Perrow, con un ligamento dañado en el último partido de liga frente al Ossett Town fue sustituído por Ramone Stephens.
A los 7 minutos de la reanudación el Chasetown había empatado, sí. Pero si esto ocurría en el 52, en el 57 Louis Briscoe se interna en el área (bendito sea este muchacho al que también vi debutar tras su aventura por la Major League Soccer estadounidense) y mete el balón en la portería defendida por Price segundos después de que su primer chut fuese rebotado por la madera. Posteriormente, Danny Mitchley golpea sin piedad a un rival ya castigado a pase de Paul Connor. Quedaba escasamente algo más de un cuarto de hora, pero seguro que el Field Mill ya celebraba algo que, esta vez, difícilmente se le iba a escapar de las manos.
Los tres minutos añadidos fueron simplemente la metàfora de la eliminatoria: a priori algo sencillo, que como acostumbra a suceder en los guiones de película, se tuerce y no es seguro que acabe con final feliz. Por fortuna (y méritos propios), el asalto al Chasetown Town terminó mejor que “Tarde de perros” o “Reservoir dogs”, por poner un par de ejemplos.
Los aplausos al finalizar la serie por parte de los 525 supporters visitantes desplazados desde Chasetown (a algo más de 80kms de distancia), reflejan lo admirable y limpio que ha sido este cruce de cuartos. El punto en contra, los menos de 2.000 locales que habían animando al equipo.
Antes del encuentro, y confiando en la victoria final, el Mansfield anunciaba ya los precios para las semifinales: 16.27€ adultos; 8.13€ estudiantes y jubilados; 2.32€ menores de 7 años. Esperemos que estos precios atraigan a un mayor número de seguidores, el rival es importante y en la final de Wembley espera Darlington o Gateshead. Si se consiguiese llegar a la final, alguien en este blog estará cerrando algún vuelo y hotel para ver el encuentro decisivo en la City. Mientras tanto, sólo cabe soñar algo que queda lejos en el tiempo, no exactamente igual a esta situación, pero que debe de servir para cualquier yellow como motivación frente a la historia reciente de la entidad dirigida en estos momentos por John Radford: Wembley 1987.
Força Mansfield Town: ahir, hui i sempre!



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